Antes de ser el protagonista de un drama primaveral, Maxx Crosby fue un talento debajo del radar de muchos equipos que los Raiders supieron identificar en la cuarta ronda, Micah Parsons fue selección top 10, pero Fred Warner no fue elegido hasta la tercera ronda. La evidencia prueba que por más potencial que tenga un jugador, siempre va a ser crucial el lugar al que llega: coaches, compañeros, cultura y esquema. Son demasiadas las variables que juegan un papel para determinar quién será un gran jugador en la NFL y quién será un pensamiento casual en cuatro años, pero dicho eso, en esta generación hay siete jugadores que parecen tener potencial a prueba de equipos, aunque sabemos que no existe tal cosa en la NFL.
Hace 5 años, en el Draft 2021 cometí el error de creer que Micah Parsons tenía talento para ser un linebacker medio generacional. Me equivoqué porque aunque en Penn State lo usaban para presionar al quarterback, su rol principal era de un linebacker híbrido, no pensé que pudiera crecer a ser uno de los mejores pass rushers de la liga.
6 años hacia adelante me encuentro en el mismo panorama con Arvell Reese, en su tape veo un linebacker con instintos de reacción alucinantes, su cerebro y sus piernas responden a la par, identifica la jugada, rastrea y mientras al resto de jugadores les toma tres segundos entender la jugada correcta, Reese lo hace en 1 segundo y eso lo hace un jugador diferencial. Su juego me recuerda a un Fred Warner joven, un linebacker medio dominante. Pero en su juego vs Illinois en 2025 donde consiguió 1.5 sacks me hace pensar que puede tratarse de otro jugador que puede evolucionar a ser un pass rusher dominante. Sea cual sea su rol, lo más importante será escoger una posición fija y desarrollarlo, lo peor que le podrían hacer sería darle un trato a lo “Isaiah Simmons” donde hacía todo y nada. El potencial es enorme.
Uno de mis jugadores favoritos en la generación de este año; se llevó los reflectores en todas las pruebas que participó y es que hay una gran probabilidad de que estemos frente a un talento generacional en la posición de linebacker. Terminó 5to en la votación para el Heisman 2025 dejando claro que su talento no es común; ganó todos los premios individuales para linebackers posibles.
En el Senior Bowl no hizo más que brillar. Fue el linebacker más rápido de toda la clase y, especialmente en el segundo día, Rodriguez se encargó de dar un masterclass: forzó un fumble, tuvo una intercepción para terminar el día y, a pesar de que Louis destacó, Rodríguez fue el mejor linebacker en cobertura de pase.
Un tipo que energiza a cualquier compañero, es un líder entre líderes, irradia una energía que hace querer jugar con él y para él. Un jugador diferente que tiene todas las cualidades para ser una estrella en la liga.
Mi pass rusher favorito de la generación; el movimiento más cautivador de la generación a nivel defensivo probablemente sea su spin move el cuál usa no solo como un lujo sino como una herramienta para sacar de balance a los tackles ofensivos rivales que enfrenta. Es extremadamente bueno para tomar el ángulo correcto a la hora de ir a cazar al quarterback, extiende los brazos, agacha los hombros o se desliza por debajo; tiene el repertorio más amplio de los pass rushers que revisé de esta clase.
Es rápido aunque no es el más veloz y una gran ventaja es que sabe convertir esa velocidad en potencia. En el juego terrestre es simplemente bueno, no da jugadas por perdidas pero tampoco es un jugador diferencial, debe trabajar más en esa fase de su juego para poder ser un pass rusher de tres downs, pero ver un repertorio así de amplio a esa edad es algo muy difícil de encontrar.
Cuando un jugador destaca por su estampa física en medio de un equipo como Ohio State que está repleto de atletas, es fácil entender frente a qué tipo de jugador estamos. Styles tiene un molde que rompe los estereotipos de un linebacker medio tradicional, con sus 6’5 de estatura tiene la longitud casi de un safety; sin embargo pesa 244 libras, 14 libras más pesado que Fred Warner por ejemplo. En cobertura de pase es muy disciplinado para no saltar antes en las rutas o cortes, puede aguantar rutas a tight ends o receptores casi por igual; cuando sube a encontrarse con el corredor en jugadas terrestres difícilmente falla una tackleada, se vale de su gran rango de movimiento para cubrir la parte media del campo de lado a lado y aunque no lo hace muy frecuente, es muy efectivo cuando le toca un blitz contra el quarterback. Puede haber algún entusiasta que decida usarlo como comodín en la defensiva, pero realmente creo que su mejor nivel lo ofrece patrullando la parte media gracias a sus capacidades físico-atléticas y su inteligencia.
Hay jugadores que siempre parecen ir a una velocidad más alta que los demás; McCoy es uno de ellos. En ocasiones parece que sabe exactamente qué es lo que van a hacer sus rivales; lo que habla de un altísimo IQ de football, sumamente inteligente a la hora de diagnosticar e identificar tanto a quarterbacks como a receptores rivales; pero si esa inteligencia no se conjuga con acciones puede quedar en nada, McCoy pone el esfuerzo y esa inteligencia le permiten tener un sentido de anticipación que abruma a sus oponentes. Tales habilidades combinadas con un físico largo, fluido y ágil para reaccionar lo han hecho posicionarse como el cornerback 1 de la generación a pesar de no haber jugado en 2025 por una lesión en los ligamentos; ese es el gran 'pero' con él. Si puede volver a su mejor nivel, no hay mucho que preguntarse respecto a su brillante futuro en la NFL.
El prototipo de safety moderno que también puede jugar como nickelback anulando al receptor slot. Sumamente versátil en la parte profunda de la defensiva; tiene un fantástico sentido de ubicación y es muy disciplinado para leer los ojos del quarterback. Agresivo para ir a tacklear en campo abierto aunque no tiene exactamente el físico ideal para imponerse en todos los duelos individuales. En juego terrestre es de los más eficientes para cargar la caja contra el corredor y ocasionalmente es utilizado como blitzer contra el quarterback teniendo una buena efectividad. En general recuerda un poco al tipo de jugador que es Budda Baker; no es el más rápido, o el más agresivo para tacklear, ni el mejor en cobertura, pero realmente hace todo y lo hace a un muy buen nivel. Podríamos mencionarlo como uno de los prospectos más seguros de esta generación y si algo lo respalda es el pedigree que se necesita para ser titular en la Universidad de Ohio State tantos años.
Lo primero que destaca del prospecto de los Hurricanes es su incansable motor; a pesar de que ha levantado dudas por su longitud de brazos que no es la ideal para su posición, el tipo nunca da una jugada por perdida a la hora de presionar al quarterback. No gana normalmente en el primer contacto, lo que significa que debe ampliar su repertorio de movimientos; preocupa en cierta forma que ante linieros más pesados tampoco es capaz de imponerse, pero sin ser super escurridizo es capaz de ser lo suficientemente ágil para eludir a tackles externos. En el juego terrestre siempre hace la lectura correcta, y siempre termina estando cerca del balón. La mayoría de sus reps las va a ganar por fuerza más que por agilidad o velocidad, pero encuentra una forma de ser productivo. No tiene apariencia de ser un pass rusher completamente pulido, pero si alguien que por su competitividad puede llegar a desarrollar una gran carrera en la liga, prueba de ello es la constancia que mostró en el College donde registró 17 sacks en 23 partidos (2023 y 2025).




